sábado, 10 de noviembre de 2007

La Primavera del 67

En la primavera del 67 el mundo era un lugar maravilloso.
Yo sé que habrá quien haga objeción inmediata de esta frase.
Seguramente citará la existencia del dictador Onganía (a quien nosotros llamábamos "Poronga-mia"), de la guerra de Vietnam y de la cercana muerte del Che Guevara.
Lo acepto.
Pero yo les diré que Cali tenía por entonces diecisiete y yo diecinueve años.
Vivíamos en un hotel de Juncal y Callao y componíamos nuestras primeras canciones. Jugábamos al bowling en el Bowling Club. Escuchábamos a Herman Hermits, a The Tremeloes y a los Bee Gees. Viajábamos a dedo a Mar del Plata, comprábamos el album Sargeant Peppers de Los Beatles y tomábamos sol en la playita de Saint Tropez.
El mundo era de verdad maravilloso.
Yo amaba mis libros y mis discos y en Villa Gesell cantaba con Cali en los fogones de la playa.
Eran los tiempos hippies del verano del amor, de los primeros porros y de las primeras novias y de las primeras chicas en minifalda.
Y Racing ganaba por entonces la Copa del Mundo con el gol del Chango Cárdenas.
Disculpen si soy cargoso.
Pero en 1967 el mundo era un lugar maravilloso.

1 comentario:

Unknown dijo...

Nés: si, el '69 fue un año maravilloso. Yo tenía 9 años, amaba mis libros (en casa no había televisión), iba a la Villa olímpica Luz y Fuerza de Castelar (que aún era del sindicato y estaba gloriosamente abierto para todos los pibes del barrio)todos los martes y viernes a jugar basquet y los veranos a la pileta, mi hermano tenía 11 y peleábamos todo el día, el Cole era una gloria, paseábamos libremente con mis amigos por la calle, mi vieja me esperaba a la tarde con arroz con leche o mazamorra o pan de canela, mi primer inolvidable perro Cacho (sin raza, ni collar, ni cadena) me acompañaba a todos lados y mi gato Paco Peco dormía a mis pies... Y los Reyes me trajeron la guitarra! El '69 fué una gloria!